La Iglesia Presbiteriana Independiente de México es un grupo de iglesias en el centro y sureste de la República Mexicana principalmente, que se coloca dentro de la tradición presbiteriana y reformada.
Como Iglesia somos parte del Cuerpo de Cristo junto con todos aquellos que en cualquier lugar del mundo y a través del tiempo ‘invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro’ y que juntos conformamos la Santa Iglesia Universal.
Somos una iglesia confesional. Esto es, creemos que la esencia de la iglesia es la doctrina y esta doctrina no puede provenir de ninguna otra parte sino de la suficiente e infalible Palabra de Dios. En el trayecto de la historia la iglesia se ha visto en la imperiosa necesidad de expresar lo que cree en virtud de esa Santa Palabra tanto para la enseñanza de los creyentes como para testimonio al mundo de la esperanza que hay en nosotros. Así pues, refrendamos plenamente los grandes credos ecuménicos: Credo Apostólico, Credo Niceno y Credo de Atanasio. Como presbiterianos nuestra identificación es claramente con la doctrina presbiteriana y reformada del siglo XVI proveniente de los reformadores escoceses como Juan Knox que adoptaron el nombre de presbiterianos y que siguieron la rama de la Reforma tal como se desarrolló en Ginebra, Suiza bajo el liderazgo del insigne reformador Juan Calvino. Nuestra identificación confesional, por lo tanto, es la que ha quedado plasmada en los Símbolos Presbiterianos: Confesión de Fe, Catecismo Mayor y Catecismo Menor de Westminster, así como en los Tres Símbolos de Unidad: El Catecismo de Heidelberg, La Confesión de los Países Bajos y los Cánones de Dort.
Como iglesia institucional nuestra ‘función esencial es ser columna y baluarte de la verdad a través de la predicación pura del evangelio, la administración correcta de los sacramentos tal como fueron instituidos por Cristo, y el ejercicio fiel de la disciplina’ (Art. 6, Constitución IPIM).